domingo, junio 06, 2004

"EL PERIODISMO DIGITAL ES LIBERTARIO"

------

La prensa escrita y la epifanía del periodismo digital

Yonne Cárdenas | Quito, Ecuador | 30/01/2004 | 00:45:00

Iván Rodrigo Mendizabal es uno de los más destacados expertos latinoamericanos en la Teoría del Discurso y Estudios Culturales. En la entrevista exclusiva que concedió a El batiscafo examina algunas de las transformaciones en el periodismo que entraña la era digital. Desde la transformación del soporte a la revisión del modo de escribir, el profesional nos entrega su opinión de porqué el periodismo digital es libertario

LOS CAMBIOS EN LA "ERA DIGITAL"

¿La producción de información está sujeta a cambios?

Claro que sí. El periódico físico tiene un tamaño y un cuerpo establecido, en el digital no existe el tamaño y éste se va a haber en virtud de lo ocupado en un disco, por dar un caso.
Lo fundamental de esto es que se puede ofrecer más información que en el periódico de papel. La prensa al ser cerrada solo puede centrarse en la información del día, mientras que en el digital se está actualizando permanentemente, incluso dentro de la misma noticia, si el caso lo amerita.

El formato del periódico cambia en virtud del espacio, en el electrónico no hay estos limitantes, se puede decir que éste no tiene un formato definido, sino que se va adecuando de acuerdo a las expectativas que el medio impone.

El formato se pierde y adopta la idea de una página ligada a otras, que va variando de acuerdo al sentido de la lectura del lector.

¿Qué implica la transformación del soporte?

Este es el primer aspecto que está sujeto a cambios.
En el periódico electrónico la información ya no tiene una ubicación concreta, no es localizadamente cerrada en el sentido de que no obedece a unos márgenes ni a un espacio definido, sino que está acorde más bien a una amplitud.

NO SÓLO CAMBIOS DE FORMA

¿Se necesita una revisión del modo de escribir?

Claro que sí. El Internet tiene la virtud de ser el medio por excelencia donde todo el mundo puede hablar, o sea que básicamente es un medio abierto a la libertad de expresión y a la expresión total.

Cualquier ciudadano puede publicar en Internet, y una muestra de esto son los diarios personales, que no tienen nada que ver con los de medios de comunicación. Se trata de un diario hecho por personas convencionales que cuentan sus impresiones sobre diferentes temas. Es decir, se está formando una especie de periodismo paralelo, sin oficio, sin academia, a esto es lo que llamamos weblogs.

Es decir, se empieza a ver como gente que no es periodista hace reportajes, muestra con fotos lo que está sucediendo, y con este fenómeno cambia la forma de escribir, pues ahora comienza a describirse el hecho.

Este paso de la escritura convencional al de la escritura dialogante o cotidiana de mostrar un hecho tal cual lo ves, supone una ruptura total de los sistemas de lenguaje. El sistema lengual académico, cotidiano, convencionalizado por los medios, frente a uno que no es ni siquiera supuesto, sino casual. Aquí surgen las emergencias de las literaturas orales, lo que se piensa, lo que se ve, lo que se dice es lo que se escribe.

¿Dentro de esta temática, que papel desempeñan los hipertextos?

Esto tiene que ver con la transformación de la escritura. Ahora se trata de un modo de escribir variable y abierta, a esto es lo que llamamos hipertexto.

Un texto que se conecta a otro y que puede ser aportado por documentos puestos en la red. Esta es una fortaleza de los medio electrónicos, ya que también pueden ser espacios de construcción del lector, donde éste alimenta con sus versiones y opiniones al periódico como tal. En este sentido, se puede decir que debido a la cantidad de información que circula, el control no es centralizado.

En el periódico digital el lector siempre está interactuando, poniendo condiciones de lectura, esto hace que el periodismo sea mucho más amplio y diverso.

¿Esto podría crear problemas dentro de los medios de comunicación?

Lo que pasa, es que se empieza a ver el descentramiento del periódico, de la información. El descentramiento de lo que significa informar.

La descentralización pasa a destruir la idea de poder ligado a los medios, ahora hay la capacidad del ciudadano de poder decir sin necesidad de pasar por el periódico, lo que significa una “desmediación”. En otras palabras el medio ya no tiene la importancia y la eficacia del caso, lo que supone un cambio político en la manera de pensar, de hacer periodismo y de confrontan a lo que dice el periodista.

Cualquiera puede ser periodista en esencia, cualquiera puede ser con una arma estratégica para los fines que se requiera. Es decir la existe la “contrainformación”.

PERIODISMO LIBERTARIO

¿Por qué se dice que el periodismo digital es libertario?

Hoy en día todo es información, toda imagen es texto, todo sistema de información es transportable, es copiable, transmisible, rompe fronteras, no se puede controlar. Esto tenemos en el caso de los periódicos que prácticamente empiezan a romper los sistemas de información convencionales, componen formatos, formas de diálogo con los usuarios.

Se habla de los periódicos multimedia que ya no son los de oferta de información, sino que tienen bastantes servicios de accesos y de interacción con el usuario. Yo no los llamaría periódicos sino lugares multimedia donde se ve información y al mismo tiempo ves estadísticas que se van actualizando cada cierto tiempo.
Se ven secuencias fotográficas que van construyendo historias, secuencias de video, transmisiones en vivo con video y chats, todos estos elementos permiten hacer diálogo.

Además, hay muchas cosas en las que el usuario está obligado no solamente a leer, sino también a trabajar con el medio, esto lleva a una idea interesante, el usuario ya no es usuario, ni lector sino un “interactuante”, un individuo que tiene la posibilidad de jugar y plantearse escenarios.

LAS CONDICIONES ECONÓMICAS TAMBIÉN CAMBIAN

¿Qué pasa con las condiciones de producción?

Un periódico convencional tiene un costo que obedece a una cadena de producción. En el digital desaparecen estos determinantes, pues en el caso del periódico digital, se puede imprimir un texto específico y no todo el diario, por lo tanto el problema del costo es desplazado al usuario y ya no representa un costo para el periódico.

¿Pero mantener una página web también tiene un costo?

Se puede decir que la manutención de un sitio en Internet es caro, pero en comparación a toda la información que permite almacenar es mucho mejor. No se usaría tanta cantidad de papel para la impresión de dicha información. Por lo tanto, está estadísticamente demostrado que un periódico digital sí resulta más barato.

Entonces, hay un abaratamiento de los sistemas de información, además, hoy en día los periódicos digitales tienen un costo de suscripción que permite acceder a toda la información del sitio, como es el caso de El País, por lo que se puede asegurar que hay un servicio
completo.

¿Cuáles son las ventajas de tener una suscripción a un periódico en Internet y no a uno de papel?

La suscripción de los dos tipos de medios es similar, la diferencia es que en un periódico digital se puede acceder miles de veces y crear un archivo propio, es decir, el periódico en su cambio de perspectiva económica supone un avance.

Otro avance está en que no solo la empresa se beneficia de los costos, sino también el autor, porque quien escriba a determinado periódico tendrá los réditos automáticamente. Eso ya está demostrándose en el libro digital.

-----
(entrevista a Iván Rodrigo por Yonne Cárdenas, revista electrónica "El Batiscafo", Santillana Universidad)

viernes, mayo 28, 2004

MISS UNIVERSO EN EL PAÍS DE LA "MISSERIA"

-------

El título de esta reflexión se refiere a un graffiti escrito en una pared en una calle de Quito. Alude a ese perverso evento, el Concurso Miss Universo, que se celebra en estos días (mayo de 2004) en Ecuador, siendo su escenario principal su ciudad capital.

Anónimo como cualquier graffiti, anteriormente censurado, esta inscripción ha vuelto a aparecer en letras grandes como una voz silenciosa adherida a una pulcra pared en las cercanías del hotel donde las misses y todo el séquito de invitados se hospedan. Dice exactamente lo que debe decir: "Miss Universo en el país de la Misseria". Como Alicia en el país de las maravillas, el concurso está ahora (y momentáneamente) situado en el "centro del mundo", en Ecuador, un país que paradójicamente es, en efecto, uno de los Estados donde una impresionante miseria convive con la riqueza desmedida de unos pocos. Para la mayoría de los ecuatorianos, si bien este concurso es deslumbrante, al mismo tiempo es una muestra del despilfarro que se les restrega en la cara como si nada. Los organizadores del concurso, en los últimos meses, se ocuparon de apuntalar en el imaginario social que con este evento el país crecerá económicamente, habrán más ingresos para el país y, por supuesto, se reactivará la economía todavía en crisis. El efecto de la propaganda si bien hizo calmar los ánimos de una buena parte de la población descontenta tampoco acalló la voz de otros que ante la manipulación comunicativa hace el Concurso. La prueba es ese graffiti en las calles quiteñas.

Dos situaciones que emergen en este contexto.

La primera, la que alude el graffiti, el hecho de que desde el lado de la pobreza, desde el lado de la población que padece de los efectos del desempleo, de la corrupción y de los intereses financieros de grupos de poder, la miseria es patente. Desde el otro lado del espejo en el que la globalización y las corporaciones en su mayoría norteamericanas, se reflejan con ojos ciegos, precisamente hay un mundo que no es del todo del absurdo. Al contrario es un mundo en el que la indigencia se hace patente y deja saldos cada vez más impresionantes y que los macroindicadores económicos se ocupan de ocultar.

Ecuador ha sido el primer país en sur América que ha renunciado sin asco a su moneda y se ha inscrito con mucha facilidad a los procesos de globalización y desterritorialización que se viven hoy y que impugnan en general al sentir de las mayorías silenciosas. La dolarización de la economía si bien ha supuesto un mayor enriquecimiento de las poblaciones de las grandes urbes, al mismo tiempo ha dejado cada vez en el atraso y en el abandono a poblaciones rurales y marginadas quienes han incrementado los movimientos migratorios hacia el exterior. El último informe del Banco Mundial señala que 5'200.000 de ecuatorianos son los afectados por la pobreza. Ésta ha crecido en los últimos años de 1.1 millones a 3.5 millones sólo en la costa, mientras que en la sierra esa tasa se incrementó en un 15%. En total, se pasó de 3.5 a 5.2 millones. Aunque estos datos provienen del Banco Mundial, una institución internacional, uno de los ocasionantes de la miseria también a nivel global, habrá que considerarlos como ciertos porque dichos datos hablan más o menos de casi más del 50% de la población ecuatoriana que está en condiciones que rayan en la miseria. Si la tendencia es esta en los próximos dos años la cuestión es claramente nada alentadora y al contrario será un foco de tensión que probablemente puede generar mayor violencia y crisis social. No es raro, en este contexto, que en los últimos años, Ecuador haya sido uno de los países en los que paradójicamente se hayan dado alzamientos seudopopulares en los que los movimientos sociales han tenido mucho que ver.

En resumen, si tenemos en cuenta este escenario, lo que se vive hoy en Ecuador con Miss Universo es prácticamente un insulto no sólo al estado de pobreza de una buena parte de la población sino también una ofensa a la inteligencia de los movimientos sociales y de quienes quieren un cambio radical del modelo económico que no sólo se aplica en Ecuador sino también en Latinoamérica.

Segundo, desde el lado del mundo global y de quienes son los fervientes propulsores de este concurso (y otros similares), este evento es una "oportunidad" invaluable para el Ecuador para poder seguir labrándose un camino en el horizonte de oportunidades de la globalización económica y cultural.

El concurso es, en efecto, una paradójica pasarela para exhibir la "belleza" mundial: se ven allá cuerpos espectaculares de mujeres quienes, además de mostrarse en todas las poses, vestimentas y sonrisas (queriendo con ello decir que la "belleza" es ajena a todo, incluso a la política, a lo social, a la pobreza), presentan sus cualidades intelectuales y una especie de curriculum donde sobran naturalmente los posibles títulos académicos de los podrían gozar. Tras ellos evidentemente se venden los sueños de mejorías en nombre de todos, se simboliza la feminidad como algo excelso aunque vaciado de sentido. Ante esto, algún predicador de la globalización dirá siempre que lo que hay en juego en este concurso no es nada más y menos que "belleza", aunque luego añadirá, como se nos ha dicho en la propaganda, que quienes sean las finalistas y la coronada, hará que el mundo sea mejor gracias a que ellas emprenderán la labor social y humanitaria que tanto necesita el mundo y también Ecuador.

La promesa, sin embargo, va más allá, pues para éste país la oportunidad es abrirse al mercado del turismo, al de las exportaciones, a la capitalización de la economía por la vía de más inversiones, etc. ¿Acaso no son estas promesas que ya se han escuchado a lo largo de varios años? Pero no es sólo eso, también se promete la venida de grandes luminarias del mundo del espectáculo mundial y, claro está, que Ecuador cambie su imagen negativa que parece se ha granjeado ante el mundo por efecto de los reclamos de los movimientos sociales.

Obviamente las poblaciones urbanas parecen estar convencidas que el país no es pobre, que los indios no existen, que la aparición de los miserables son obra de algún malvado comunista que sigue añorando con anclar a la nación en el oscurantismo. Por un lado, Quito ha sido maquillada en sus calles principales. Se han hecho arreglos de jardinerías, aceras, de iluminación. El problema es que sólo se ha maquillado el canal donde circulan efectivamente los turistas que vienen al concurso Miss Universo. Pero esa no es precisamente la ciudad de Quito. Hay más cosas que claramente se han eliminado de la vista de estos "inversionistas": el comercio informal, la pobreza de los niños de la calle que salen a trabajar en las frías noches, etc. Por otro lado, ha aparecido con fuerza en Ecuador el discurso del "éxito" de la mano de empresarios que "invierten" también acudiendo a eventos donde se traen o importan a "gurús" de la economía, de las finanzas, algunos políticos y otros charlatanes que evidentemente se han enriquecido de una fácil verborrea y libros "light" de fácil consumo gracias a sus recetas de las más variopintas. Con el discurso del "éxito" el Concurso Miss Universo parecería ser también una obra magistral prometedora y una empresa digna de cualquier inversionista.

Habría que tomar en cuenta las palabras de un lúcido pensador portugués, Boaventura de Sousa Santos ("De la mano de Alicia", 1998), cuando tratamos de meditar el suceso del Concurso Miss Universo. Él afirma que el mundo en el que vivimos hoy está plagado de una serie de irracionalidades que a la luz de la lógica postmoderna se vuelven racionales. Una de ellas es que gran parte de la población mundial está ya viviendo la catástrofe ecológica, está al borde de la miseria, sufre una impresionante hambruna precisamente porque no hay una buena distribución de los recursos que son apropiados por una minoría de la población que vive desperdiciando todo además que muere por el exceso de abundancia.

Y acá está la contradicción más tenaz que trae justamente el concurso y que el graffiti hace alusión. La sociedad del mundo contemporáneo es una sociedad del espectáculo. Es una sociedad que para tapar su más grande menosprecio, la vida humana, hace espectáculos irracionales, deslumbrantes, con una violencia simbólica que por el mismo efecto de la espectacularización de las cosas termina haciéndonos pasar lo irracional como racional. En este concurso muchas personas terminan finalmente fantaseando con todo: en el fondo acá está en juego una economía libidinal. Ahí radica el aspecto perverso que denuncia el graffiti: más allá del sexualidad y el erotismo como mercancías intangibles de la globalización, incluso los empobrecidos han sido acaparados por las promesas de éxito. Ellos también quieren ver despuntar sus frágiles economías aunque sea vendiendo lo que sea. El problema es ése: pues sólo venden cosas que su miseria les puede permitir. Se puede afirmar que en Ecuador se ha situado por algunos días el imaginario de la sociedad del espectáculo. Y como esta sociedad es de espejos, Miss Universo es un espejo que refleja el desprecio patente de las minorías millonarias a nuestros países que siguen viviendo de la colonización cultural. En el fondo, es una fiesta de esas minorías que aparece sospechosamente como si fuera una fiesta de las mayorías silenciosas. En ese espejo todos quisieran reflejarse pero la gran paradoja es que pocos son los que pueden lograrlo. Los demás, las mayorías son siempre excluidas: políticamente, de hecho, deben ser excluidas.

Iván Rodrigo Mendizábal